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In vino veritas, Salvador Correcher

Por Stelmarch

 

 

La historia

La novela comienza con la presentación de Laura, que más que protagonista, es un hilo conductor de todos los elementos que se engarzan en ella, porque el auténtico protagonista de la obra es el vino. Por él y a través de él se van configurando las distintas escenas, ambientes e historias paralelas que se van relatando a lo largo de la obra.   Laura Montes es una doctora en biología de 34 años que, a raiz de un desafortunado accidente, se ha quedado ciega. Su nueva situación le ha permitido reorganizar su propia existencia en torno a sus demás sentidos, algo que le va a influir en su concepción del mundo.

Con ella trabaja Petra, una estudiante que es su mano derecha y que la ayuda en todo aquello donde Laura no puede llegar debido a su ceguera. Un buen día recibe una carta de Luis Castro, marqués de Cazareña y personaje enigmático que estuvo vinculado a su familia. En la carta le pide que le ayude a descifrar un libro donde radica una fórmula mágica que el poeta descubrió para hacer del vino un elixir de eterna juventud hace más de 15 siglos, él cual pasó a manos de una secta hereje para ir a parar a las manos de este señor tras un largo recorrido. En la carta se nos muestra todo el proceso, haciendo referencia a las filosofías orientales y a todo el ámbito donde se desarrolló la vida de este insigne poeta, así como su trágico final. Laura había oído hablar por un artículo en una revista especializada de este libro, pero entonces se pensaba que estaba perdido desde el momento en que Li Po se ahogó en las aguas del río Yang Tze, hacia el año 700 de la era cristiana.  Según le relata el marqués, el libro fue custodiado por la secta y finalmente oculto en España. Sigue relatando que conoció a su abuelo en la Guerra Civil y que muchos años después se reencontraron en Argentina. Su abuelo fue destilador y se ocupaba de llevar su vino por el frente, al parecer, y según creía el marqués, utilizando esa fórmula especial para los soldados que ganaban en bravura.  Castro logra encontrar en los sótanos de su castillo, antiguo monasterio de los Nestorianos, una bodega oculta donde se hallan 768 botellas de vino. Laura Montes, movida por la curiosidad y por motivos familiares acepta entrevistarse con el marqués.

De esta forma se sumerge en un mundo nuevo y desconocido por su mente científica que se nutrirá de sus instintos y su nueva concepción del mundo a través de los sentidos, realizando una serie de descubrimientos que van más allá del propio libro secreto y que implicarán a su propia existencia.  

Cuando comencé a leer la novela no entendía esa circunstancia, pero poco a poco fui entendiendo. No es casualidad que Laura sea ciega. En una sutil crítica a la Ciencia y su metodología, el autor, brillantemente, nos induce a mirar el mundo con otros ojos diferentes a los puramente científicos, obliga a Laura a contemplar las cosas con esos otros sentidos para poder entender el misterio en una nueva dimensión que se aparta de lo convencional. La circunstancia de la ceguera se convierte en una condición sine qua non para que la novela adquiriera ese sutil reproche.  

In vino veritas es una obra con una trama sólida que se apoya en hechos de la realidad bien documentados para después construir una teoría creíble a los ojos del lector. Conjuga elementos históricos con elementos novelescos y lo hace de una manera ejemplar, dándole forma en cada capítulo a una historia global donde el protagonismo principal recae en el vino y los personajes se mueven en torno a él como si fueran las copas que sostienen su presencia en la historia. A mi juicio, este es uno de los méritos que ha logrado el autor: mantener a los personajes en una ligera indefinición precisamente para no quitar protagonismo al auténtico protagonista de la historia.  

Los primeros capítulos ofrecen una “introducción” interesante, definida y bien enmaracada para la acción que se plantea en el desarrollo de los siguientes capítulos. In vino veritas e lee de manera rápida, con una prosa ágil, pragmática y un estilo sobrio, exento de cosas superflúas que nos lleva de la mano hacia la consecución de una historia llena de matices y con una gran dosis de magnetismo. El auténtico protagonista es el vino y en él parece sustentarse toda la existencia, toda la ciencia y todas las sabidurías que se desarrollaron durante tantos siglos en torno al misterio de la vida.  

Referentes

El gran referente de esta novela es Li Po (701-762? D.de C.), uno de los más grandes poetas chinos, incansable viajero y discípulo de grandes maestros taoístas. Durante una época de su vida combinó las armas con la literatura, al modo de la cultura medieval occidental. Con el tiempo fue llevado a la corte y sufrió la envidia de algunos adversarios, que lo acusaron de estar implicado en la rebelión de An Lu-shan, por lo que fue condenado al destierro, aunque nunca llegó a producirse la sentencia. Fue un gran bebedor de vino considerándose él mismo un "dios del vino" y así es como se le considera en China. La leyenda dice que murió en estado de embriaguez tratando de abrazar a la luna en el río Yangtze.

El valor de esta novela, la enseñanza

La verdad está en el vino, la verdad no siempre se encuentra en la ciencia. La ciencia sólo es un camino, pero la verdad existe por sí misma y no se circunscribe a un ámbito concreto. La ciencia se sostiene en los pilares de antiguas sabidurías; sabemos que en el principio del conocimiento está el mito, y es en él donde comienza el camino del logos y a partir de él, va a surgir el mundo del pensamiento en casi todas las culturas. Ese desarrollo se ha generado de la misma manera en todas las civilizaciones, coincidiendo en algunos aspectos ese conocimiento y manifestándose de forma similar. Bien, pues es esto precisamente lo que el autor logra constatar en la novela In vino veritas, es decir, el maridaje entre las antiguas sabidurías y la cultura del vino con la actual sabiduría que está representada en la ciencia pura y dura. Con gran maestría, el autor nos sumerge en un caldo embriagante, donde los sucesos se conjugan para darnos un conocimiento que va más allá de su propia esencia y lo hace a través de una doctora que sufre ceguera, algo que yo veo simbólico precisamente para dejar patente que a veces las cosas hay que mirarlas con otros ojos que los puramente científicos.  

Stelmarch

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articulo | by Dr. Radut