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Poesía

Canciones a Guiomar, Antonio Machado

 

Poemas a Guiomar

No sabía
si era un limón amarillo
lo que tu mano tenía,
o el hilo de un claro día,
Guiomar, en dorado ovillo.
Tu boca me sonreía.
Yo pregunté: ¿Qué me ofreces?
¿Tiempo en fruto, que tu mano
eligió entre madureces
de tu huerta?
¿Tiempo vano
de una bella tarde yerta?
¿Dorada esencia encantada?
¿Copla en el agua dormida?
¿De monte en monte encendida,
la alborada
verdadera?
¿Rompe en sus turbios espejos
amor la devanadera
de sus crepúsculos viejos?

Biografía Antonio Machado

ANTONIO CIPRIANO JOSÉ MARÍA Y FRANCISCO DE SANTA ANA MACHADO RUIZ , conocido como Antonio Machado, nació en Sevilla, España, 26 de julio de 1875 y murió en Collioure, Francia, 22 de febrero de 1939.

“Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.”

Antonio Machado , fue el segundo de cinco hermanos de una familia liberal. Su padre, Antonio Machado Álvarez "Demófilo", amigo de Joaquín Costa y de Francisco Giner de los Ríos, publicó numerosos estudios sobre el folclore andaluz y gallego Su abuelo, Antonio Machado Núñez, era médico y profesor de Ciencias Naturales. Su hermano mayor, Manuel, tan sólo un año mayor, conocido poeta también. Luego vendrían José, que nacerá en 1879, y que habría de hacer tantos retratos a su hermano Antonio, Joaquín, en 1881 y el más joven Francisco en 1884, nacido ya en la etapa madrileña de la familia. También nació Cipriana, la única niña de la familia que murió muy pequeña allá en Sevilla.

En 1883, su abuelo es nombrado profesor de la Universidad Central de Madrid y toda la familia se traslada con él a dicha ciudad. Antonio Machado completará entonces su formación en la célebre Institución Libre de Enseñanza, (centro de estudios que le marcará profundamente) fundada por Francisco Giner de los Ríos.

 

Calificación: 
5

El olvido y los cuatro elementos

Un sueño de nubes blancas me eleva ahora
sobre la llama sagrada del olvido
sintiendo el calor que me derrite por dentro
en este ir y venir de dunas desérticas,

reclamo de lluvia empecinada
que enerva la tierra de flores dormidas,
perseguidas por sombras nocturnas
y abrasados recuerdos que emergen de sus profundidades.

Calificación: 
5

Tardío y profundo, Paul Celan

Tardío y profundo

Maligna como palabra de oro esta noche comienza.
Comemos las manzanas de los mudos.
Hacemos un trabajo que bien puede dejarse a su fortuna;
en pie permanecemos en el otoño de nuestros tilos, como rojas
banderas pensativas,
como abrasados huéspedes del Sur.
Juramos por Cristo el Nuevo desposar el polvo con el polvo,

Calificación: 
5

El juego en que andamos, Juan Gelman

El juego en que andamos

Calificación: 
5

El grito silencioso

grito_Edward Munch

 

El grito silencioso,

José Morán

Es el saber dispuesto de mi templada edad
Quien da su tenue grito. Anudo los retazos, el borde
De lo propio, quedamente, para envolver proyectos
Al ritmo matizado de las horas. Poco más
Que un pensador absorto con las nubes, tutelo la intemperie

Calificación: 
5

Esporas de cordura

Autor: 
María José Pastor
Género: 
Poesía
Tema: 
Otros
Editorial: 
Inst. Estudios Modernistas
Calificación: 
5

Por A.Andrés

 

 

 

 

 

 

 

 

Divertirse, enajenarse
distraerse de sí mismo en la vorágine
de feria y griterío.
Bombardeo de flashes que saturan receptores,
los bloquean ynos duermen.
Anestesia al servicio del consumo,
servil consumo para la anestesia.

Esta desesperación por divertirse
tiene sabor a decadencia,
sociedades vestidas con el lujo,
sordas, ciegas al horror y a las miserias,
sociedades, apenas solidarias,
que se cubren con el velo de la niebla
convertida en fiestas obsesivas,
efímeras y vanas, que nos legan un vacío.

Refugio del tedio en un sistema sin sol,
astros girando en torno al caos,
embebidos de confetis de colores
por los vientos que propician el olvido.

Egos de ritmo encantatorio,
caracoles eroscados en su ombligo
y gusanos que se tornan pelotillas
y que ruedan cual peonzas
y que danzan y danzan sin sosiego
malditos a la espera de ese premio prometido,
cuando exhaustos desfallezcan,
sin ideas.

En Esporas de cordura encontramos pura filosofía, pensamiento y reflexión que refleja el modo de vida actual con gran maestría. Sus versos nos sumergen en ese darse cuenta de lo que nos rodea, la esencia de la vida actual vista con un sentimiento agridulce, con un tono crítico que no juzga, pero muestra desencanto. Y esas esporas de cordura que nos trae la esperanza de nuevo, apostando por una forma distinta desde la revelación, una protesta del alma frente a lo que le rodea.

Filoversando en Nod

Autor: 
Amparo Andrés Machí
Género: 
Poesía
Tema: 
Otros
Editorial: 
Ediciones Evohé (Colección Desván)
Editorial: 
marzo 2013
Editorial: 
Nº pág.: 62, 16X12, rústica, ISBN: 9788415415404
Calificación: 
5

 

 

Cuando Caín mató a Abel se refugió al este del Edén, en la tierra de Nod. Parece que fue el lugar donde se refugiaban las almas desterradas del Paraíso para purgar sus faltas. Filoversando en Nod es un viaje poético por esa tierra de Nod a la que a veces nos lleva la vida, donde se pretende indagar en su propio sentido, en ese “darse cuenta” de la conciencia de ser como algo que sucede en lo cotidiano, en lo sencillo, en lo trágico también, pero a la vez en la profundidad de la herida que nos queda cuando comenzamos a existir, es decir, cuando nacemos. Es un viaje lleno de versos sencillos pero profundos, con la rotundidad de la reflexión en las metáforas.

Íntima, Delmira Agustini

Yo te diré los sueños de mi vida

en lo más hondo de la noche azul...
Mi alma desnuda temblará en tus manos,
sobre tus hombros pesará mi cruz.

Las cumbres de la vida son tan solas,
¡tan solas y tan frías! Yo encerré
mis ansias en mí misma, y toda entera
como una torre de marfil me alcé.

Calificación: 
5

Cuadernos de poesía 2

Autor: 
Poetas sin sofá
Género: 
Poesía
Tema: 
Otros
Calificación: 
5

Cuaderno nº 2

Editado por Poetas sin sofá, nos ofrece una selección de diferentes voces de poetas iberoamericanos de diferentes ciudades y países.

 

 

Poesía desde El Bierzo

No fue amor

Fue un jardín errante cerca de un río errante

donde crecían tulipanes negros.

Fue un relámpago interminable de deseo

lo que cultivabas sin esfuerzo en la noche,

un escorpión invisible, una sucesión

de cucarachas bajo los azulejos desconchados.

Un jardín errante

cerca de un río errante

de un deseo errante.

Fue la sombra de un duende travieso,

la mordaz espesura de un gigante infantil,

la mascarada de un corazón salvaje,

Calificación: 
5
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by Dr. Radut